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AT THE HEART OF ISLAND LIFE

De Los Ángeles a Mallorca

Arizona Bell sobre el duelo, la escritura fantasma y la búsqueda de una voz propia

Nacida en Los Ángeles, Arizona Bell es autora superventas de no ficción, escritora fantasma y agente literaria. Antes de establecerse definitivamente en Mallorca en 2024, vivió en Irlanda, Italia y México, experiencias que han dejado una profunda huella en su forma de entender el mundo y en su escritura. Comenzó a escribir profesionalmente a principios de sus veinte años, cuando la editorial Macmillan se puso en contacto con ella para encargarle su primer libro, Soul Magic: Ancient Wisdom for Modern Mystics. Desde entonces ha construido una carrera ayudando a otras personas a contar sus historias mientras desarrolla una voz propia marcada por temas como la pérdida, la pertenencia, la resiliencia y la transformación. La muerte de su madre en 2015 sigue siendo una influencia central en su obra. Actualmente trabaja en su próximo libro, The Griever’s Dictionary, al tiempo que participa activamente en las comunidades creativas y espirituales de Mallorca, una isla que describe como su “hogar definitivo”.

Por Lucy Hawkins

30/3/26

¿Por qué escribes y para quién escribes?


Escribo porque no sé no hacerlo. En su poema ¿Así que quieres ser escritor?, Charles Bukowski decía: “Si no te sale a borbotones a pesar de todo, no lo hagas”. Las palabras llevan saliéndome así desde que pronuncié la primera, con apenas ocho meses. Fui la primera de mi clase en aprender a leer y escribir, y el lenguaje siempre ha formado parte de mí. Aunque lo intentara, no podría dejar de escribir.


Como escritora fantasma, escribo para personas de perfiles muy distintos: desde dentistas hasta chamanes o supervivientes de trata de personas. Pero cuando escribo para mí, sigo el consejo de Kurt Vonnegut de escribir para una sola persona. En mi caso, esa persona es mi madre.


Antes de morir, en 2015, me pidió que persiguiera todos mis sueños. Ella sabía que publicar libros era el mayor de ellos. Desde entonces, hacerla sentir orgullosa se ha convertido en mi brújula, tanto en lo creativo como en lo personal.


¿Cómo distingues entre una idea interesante y una que merece convertirse en un libro?


La mayoría de las ideas no llegan con una etiqueta que diga “esto es un libro”. Aparecen como una chispa, una pregunta o una curiosidad que reclama atención. Todos tenemos ideas constantemente, pero no todas merecen convertirse en proyectos de años de trabajo.


Lo importante es identificar cuáles permanecen. Si una idea sigue regresando, si no deja de llamar a tu puerta, merece ser explorada. Son esas ideas persistentes las que generan la energía necesaria para sostener el largo proceso de escribir un libro.


¿Cuál es el mayor error de concepto que tienen los aspirantes a escritores?


Pensar que conseguir un contrato editorial les hará ricos y famosos de la noche a la mañana.


¿Puede ocurrir? Sí. Pero, como en cualquier profesión, el éxito suele ser el resultado de años de perseverancia. Además, creo que esa nunca debería ser la principal motivación para escribir.


Mi consejo es que los escritores tengan muy claro por qué quieren hacerlo. Escribe porque necesitas escribir ese libro, no porque necesites que otros lo lean. Cuando la creatividad se convierte en la prioridad, es cuando empiezan a suceder las cosas realmente interesantes.

 ¿En qué debería centrarse más un autor primerizo: en el oficio, en la plataforma o en la perseverancia?


Como agente literaria, diría que en las tres cosas a la vez. La época en la que bastaba con escribir bien para conseguir publicar ha quedado atrás. Hoy se espera que los autores tengan talento, una audiencia interesada en ese talento y la capacidad de seguir adelante incluso cuando las cosas no salen como esperan. Eso sí, los autores de ficción suelen tener algo más de margen que los de no ficción a la hora de construir una plataforma personal.


¿Cómo ha influido vivir en distintos países en tu forma de escribir?


Mi madre era alemana y he viajado prácticamente toda mi vida, así que la curiosidad por el mundo forma parte de mi ADN. Conocer culturas diferentes me ha hecho más curiosa, menos categórica y mucho más consciente de los matices en una época cada vez más polarizada. Todo eso termina reflejándose en mis libros. No hay nada que me inspire más que escribir en una cafetería de una ciudad desconocida. De alguna manera, ahí también me siento en casa. Estar un poco al margen de mi propia vida agudiza mi capacidad de observación y alimenta mi creatividad.


¿Qué fue lo que más te sorprendió del mundo editorial?


Descubrir que escribir extraordinariamente bien no garantiza ni prestigio ni contratos editoriales. Como autora y agente, he escuchado muchas veces frases como: “La escritura es preciosa, pero no sabemos cómo posicionar este libro en el mercado”. Me parece desolador. Ojalá la industria encuentre pronto una forma de valorar mejor aquellas obras que no encajan fácilmente en una categoría comercial.


¿Cómo ha influido la escritura fantasma en tu propia identidad como autora?


Paradójicamente, me ha ayudado a definirla. Pasar tanto tiempo escribiendo desde la perspectiva de otras personas me ha permitido entender con mucha precisión qué es realmente una voz narrativa. Cuando trabajas como escritora fantasma debes sumergirte en la mente, el ritmo y la visión del mundo de alguien más. Al mismo tiempo, eso me ha obligado a proteger mi propia voz. Durante los primeros años entregué demasiadas ideas, expresiones y recursos personales a los proyectos de otros. Con el tiempo aprendí a distinguir entre ayudar a alguien a contar su historia y diluir la mía.Hoy vuelvo a mis propios textos con una sensación mucho más sólida de quién soy como escritora. Sé qué me pertenece, cómo sueno y qué quiero decir.

Arizona Bell sobre el duelo, la escritura fantasma y la búsqueda de una voz propia

Nacida en Los Ángeles, Arizona Bell es autora superventas de no ficción, escritora fantasma y agente literaria. Antes de establecerse definitivamente en Mallorca en 2024, vivió en Irlanda, Italia y México, experiencias que han dejado una profunda huella en su forma de entender el mundo y en su escritura. Comenzó a escribir profesionalmente a principios de sus veinte años, cuando la editorial Macmillan se puso en contacto con ella para encargarle su primer libro, Soul Magic: Ancient Wisdom for Modern Mystics. Desde entonces ha construido una carrera ayudando a otras personas a contar sus historias mientras desarrolla una voz propia marcada por temas como la pérdida, la pertenencia, la resiliencia y la transformación. La muerte de su madre en 2015 sigue siendo una influencia central en su obra. Actualmente trabaja en su próximo libro, The Griever’s Dictionary, al tiempo que participa activamente en las comunidades creativas y espirituales de Mallorca, una isla que describe como su “hogar definitivo”.

 ¿En qué debería centrarse más un autor primerizo: en el oficio, en la plataforma o en la perseverancia?


Como agente literaria, diría que en las tres cosas a la vez. La época en la que bastaba con escribir bien para conseguir publicar ha quedado atrás. Hoy se espera que los autores tengan talento, una audiencia interesada en ese talento y la capacidad de seguir adelante incluso cuando las cosas no salen como esperan. Eso sí, los autores de ficción suelen tener algo más de margen que los de no ficción a la hora de construir una plataforma personal.


¿Cómo ha influido vivir en distintos países en tu forma de escribir?


Mi madre era alemana y he viajado prácticamente toda mi vida, así que la curiosidad por el mundo forma parte de mi ADN. Conocer culturas diferentes me ha hecho más curiosa, menos categórica y mucho más consciente de los matices en una época cada vez más polarizada. Todo eso termina reflejándose en mis libros. No hay nada que me inspire más que escribir en una cafetería de una ciudad desconocida. De alguna manera, ahí también me siento en casa. Estar un poco al margen de mi propia vida agudiza mi capacidad de observación y alimenta mi creatividad.


¿Qué fue lo que más te sorprendió del mundo editorial?


Descubrir que escribir extraordinariamente bien no garantiza ni prestigio ni contratos editoriales. Como autora y agente, he escuchado muchas veces frases como: “La escritura es preciosa, pero no sabemos cómo posicionar este libro en el mercado”. Me parece desolador. Ojalá la industria encuentre pronto una forma de valorar mejor aquellas obras que no encajan fácilmente en una categoría comercial.


¿Cómo ha influido la escritura fantasma en tu propia identidad como autora?


Paradójicamente, me ha ayudado a definirla. Pasar tanto tiempo escribiendo desde la perspectiva de otras personas me ha permitido entender con mucha precisión qué es realmente una voz narrativa. Cuando trabajas como escritora fantasma debes sumergirte en la mente, el ritmo y la visión del mundo de alguien más. Al mismo tiempo, eso me ha obligado a proteger mi propia voz. Durante los primeros años entregué demasiadas ideas, expresiones y recursos personales a los proyectos de otros. Con el tiempo aprendí a distinguir entre ayudar a alguien a contar su historia y diluir la mía.Hoy vuelvo a mis propios textos con una sensación mucho más sólida de quién soy como escritora. Sé qué me pertenece, cómo sueno y qué quiero decir.

¿Qué harías de forma diferente si empezaras hoy tu carrera?


Buscaría antes un mentor, un coach o una comunidad de escritores.

Siempre he sido bastante independiente y la escritura es, además, una profesión muy solitaria. Durante mucho tiempo intenté aprenderlo todo por mi cuenta y eso me llevó por el camino más largo.


La industria editorial sigue siendo un mundo bastante opaco. Mirando atrás, habría invertido antes en aprender de personas con experiencia. Quizá por eso hoy me apasiona acompañar a escritores emergentes: quiero ofrecerles el apoyo que a mí me habría gustado tener cuando estaba empezando.


¿Qué distingue a un manuscrito que atrae a agentes y editores?


Normalmente no es una cuestión de talento. La diferencia suele estar en el grado de desarrollo del proyecto. Los manuscritos que destacan suelen estar más trabajados, más pulidos y más pensados. La escritura transmite mayor seguridad, el concepto es más claro y la estructura funciona mejor.

En no ficción, además, los agentes buscan autoridad y una propuesta convincente. Siempre aparecen las mismas preguntas: ¿por qué tú?, ¿por qué este tema?, ¿y por qué ahora?


Como agente especializada en no ficción, busco proyectos que combinen una escritura sólida con una audiencia potencial clara.


¿Qué esperas que sientan los lectores al terminar uno de tus libros?


Espero que se sientan menos solos. Quiero que tengan la sensación de que alguien más ha pasado por aquello que ellos están viviendo, sea lo que sea. Esa es precisamente la razón por la que estoy escribiendo The Griever’s Dictionary. Es el libro que habría querido encontrar cuando murió mi madre y el duelo me hizo sentir completamente aislada.


En realidad, gran parte de mi trabajo consiste en eso: crear aquello que yo misma habría necesitado en determinados momentos de mi vida. Ya sea escribiendo, enseñando o acompañando a otros autores, esa sigue siendo mi guía.


Arizona Bell impartirá el Ritual Writing & Yoga Retreat, que se celebrará del 30 de junio al 4 de julio en Sóller.


Puedes seguir su trabajo en Instagram a través de @_arizonabell y @litlabmallorca.

¿Qué harías de forma diferente si empezaras hoy tu carrera?


Buscaría antes un mentor, un coach o una comunidad de escritores.

Siempre he sido bastante independiente y la escritura es, además, una profesión muy solitaria. Durante mucho tiempo intenté aprenderlo todo por mi cuenta y eso me llevó por el camino más largo.


La industria editorial sigue siendo un mundo bastante opaco. Mirando atrás, habría invertido antes en aprender de personas con experiencia. Quizá por eso hoy me apasiona acompañar a escritores emergentes: quiero ofrecerles el apoyo que a mí me habría gustado tener cuando estaba empezando.


¿Qué distingue a un manuscrito que atrae a agentes y editores?


Normalmente no es una cuestión de talento. La diferencia suele estar en el grado de desarrollo del proyecto. Los manuscritos que destacan suelen estar más trabajados, más pulidos y más pensados. La escritura transmite mayor seguridad, el concepto es más claro y la estructura funciona mejor.

En no ficción, además, los agentes buscan autoridad y una propuesta convincente. Siempre aparecen las mismas preguntas: ¿por qué tú?, ¿por qué este tema?, ¿y por qué ahora?


Como agente especializada en no ficción, busco proyectos que combinen una escritura sólida con una audiencia potencial clara.


¿Qué esperas que sientan los lectores al terminar uno de tus libros?


Espero que se sientan menos solos. Quiero que tengan la sensación de que alguien más ha pasado por aquello que ellos están viviendo, sea lo que sea. Esa es precisamente la razón por la que estoy escribiendo The Griever’s Dictionary. Es el libro que habría querido encontrar cuando murió mi madre y el duelo me hizo sentir completamente aislada.


En realidad, gran parte de mi trabajo consiste en eso: crear aquello que yo misma habría necesitado en determinados momentos de mi vida. Ya sea escribiendo, enseñando o acompañando a otros autores, esa sigue siendo mi guía.


Arizona Bell impartirá el Ritual Writing & Yoga Retreat, que se celebrará del 30 de junio al 4 de julio en Sóller.


Puedes seguir su trabajo en Instagram a través de @_arizonabell y @litlabmallorca.

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