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Una charla con Maca de Castro

Tras un delicioso almuerzo, Mar Piris se pone al día con la chef con estrella Michelin y presidenta de Euro-Toques

Una charla íntima con la chef Maca de Castro, distinguida con una estrella Michelin, en su restaurante de Alcúdia, Mallorca, donde la sostenibilidad, la creatividad y la tradición mediterránea marcan el ritmo. Tras un delicioso almuerzo, Maca conversa con Mar Piris sobre el cuidado de los cuatro huertos que abastecen a todo el Grupo Castro, su cocina intuitiva guiada por lo que ofrece el paisaje mallorquín y la evolución diaria de sus menús. La chef también reflexiona sobre su primer año como presidenta de Euro-Toques, poniendo en valor la colaboración, la identidad regional y la igualdad entre cocineros, desde bares humildes hasta restaurantes con estrellas Michelin. De los productos cuidadosamente seleccionados al liderazgo gastronómico a nivel nacional, esta conversación revela a una chef profundamente conectada con el territorio, la pasión y las personas.

Por Mar Piris

28/5/25

Cuéntanos un poco en general cómo va tu huerto, qué tienes en mente…


Trabajamos con lo que tenemos cerca. Nos complicamos, sí, en tener cuatro huertas que abastecen todo el grupo de Castro, no solo Maca de Castro, y eso me divierte: organizar semana a semana la producción para que no falte ni sobre nada. Eso es lo más difícil que hemos hecho. Luego cocinar es más fácil, porque llevamos años trabajando con el mismo producto y lo conocemos muy bien. Cada semana paseo por las huertas. El postre de moras que habéis comido hoy, por ejemplo, lo recolecté el domingo pasado. Voy viendo qué está listo para coger. A veces un cliente pide un cambio, lo pruebo y me gusta más, porque soy muy del momento. No planifico tanto: llego, lo monto, y ahí sale. Es un menú muy vivo, que cambia constantemente. Ayer el níspero iba con helado de azahar; hoy, con pino, porque ya no hay flor de azahar. Todo es mediterráneo, del momento más que de temporada. Algunos platos duran semanas. Al final, hago como hacían nuestras madres: cocino con lo que hay. Cada vez tengo más variedad de nuestra huerta, y la proteína animal pasa a ser, muchas veces, el acompañamiento. Y eso es fantástico.

Haznos un pequeño resumen de tu experiencia como presidenta de Euro-Toques. ¿Cómo ha sido este primer año y qué importancia tiene para ti esta asociación gastronómica?


Bueno, ya llevo un año como presidenta y la verdad es que está siendo una experiencia muy bonita. Estoy trabajando con personas que aman este oficio de verdad, por vocación, algo que a veces se está perdiendo. Conocer a gente nueva, sobre todo de restaurantes pequeños en pueblos alejados, me ha enriquecido mucho. Es un entorno diferente al que solía moverme, que era más de chefs premiados, grandes nombres... y esto me conecta con otra parte muy auténtica del oficio. Cada comunidad refleja su paisaje, su esencia, y eso es precioso. Desde el inicio dijimos que queríamos impulsar especialmente las Illes Balears y Murcia, y con esfuerzo lo estamos logrando. Murcia está respondiendo muy bien, y en las Illes Balears seguimos luchando porque necesitamos más apoyo institucional. Al final, esto también es cultura y tradición, y hace falta que se valore. Aunque al principio me daba respeto asumir este rol, ahora me siento cómoda y muy motivada. Es una oportunidad para unir a personas, las que trabajamos a diario en nuestros restaurantes y que durante un par de días, nos reunimos en un evento donde compartimos, hablamos y nos sentimos como una familia. Eso es muy especial. 


El año pasado hicimos encuentros en Huelva y Sevilla para activar Andalucía. En 2025 la Asamblea Nacional será en Murcia. Las Islas Canarias también se está movilizando mucho, y Madrid, con Mario Sandoval al frente, está muy activa. Ver a todas las comunidades con ganas de participar y mostrar sus productos es increíble. España es tan diversa que casi parece un continente gastronómico. Yo aprendo muchísimo y disfruto de cada encuentro. Lo bonito de Euro-Toques es que todos somos iguales. Puedes tener un pequeño bar con menú del día y estar compartiendo mesa con grandes chefs. Lo importante es el oficio, la pasión, el compañerismo. Dejamos los egos fuera y nos unimos como colegas. Y además, lo pasamos bien, que eso también es importante. Que no solo sea trabajo, también hay que disfrutar del proceso, de compartir, de vivir la experiencia. ¡Hay que pasárselo bien! amistad, buena comida y amor por lo que hacemos.

¿Algo más que quieras destacar de Euro-Toques?


Solo decir que el verano es una etapa intensa para todos en hostelería, y luego en invierno no paramos con los eventos. Ya tenemos casi toda la agenda cerrada desde finales de septiembre hasta marzo. Todo el mundo está muy implicado y, sinceramente, me alegra mucho sentir el apoyo y la buena acogida de todos, incluso siendo alguien más sencilla, más tímida. Aunque aquí en Mallorca, como siempre, cuesta un poco más mover las cosas… pero seguimos adelante.


Maca de Castro continúa liderando con humildad, determinación y una pasión inquebrantable por su tierra. Desde el huerto hasta la cocina, y en cada rincón del panorama gastronómico nacional, sigue siendo una verdadera embajadora de la cultura mallorquina, honrándola en cada plato, cada encuentro y cada cosecha.

Haznos un pequeño resumen de tu experiencia como presidenta de Euro-Toques. ¿Cómo ha sido este primer año y qué importancia tiene para ti esta asociación gastronómica?


Bueno, ya llevo un año como presidenta y la verdad es que está siendo una experiencia muy bonita. Estoy trabajando con personas que aman este oficio de verdad, por vocación, algo que a veces se está perdiendo. Conocer a gente nueva, sobre todo de restaurantes pequeños en pueblos alejados, me ha enriquecido mucho. Es un entorno diferente al que solía moverme, que era más de chefs premiados, grandes nombres... y esto me conecta con otra parte muy auténtica del oficio. Cada comunidad refleja su paisaje, su esencia, y eso es precioso. Desde el inicio dijimos que queríamos impulsar especialmente las Illes Balears y Murcia, y con esfuerzo lo estamos logrando. Murcia está respondiendo muy bien, y en las Illes Balears seguimos luchando porque necesitamos más apoyo institucional. Al final, esto también es cultura y tradición, y hace falta que se valore. Aunque al principio me daba respeto asumir este rol, ahora me siento cómoda y muy motivada. Es una oportunidad para unir a personas, las que trabajamos a diario en nuestros restaurantes y que durante un par de días, nos reunimos en un evento donde compartimos, hablamos y nos sentimos como una familia. Eso es muy especial. 


El año pasado hicimos encuentros en Huelva y Sevilla para activar Andalucía. En 2025 la Asamblea Nacional será en Murcia. Las Islas Canarias también se está movilizando mucho, y Madrid, con Mario Sandoval al frente, está muy activa. Ver a todas las comunidades con ganas de participar y mostrar sus productos es increíble. España es tan diversa que casi parece un continente gastronómico. Yo aprendo muchísimo y disfruto de cada encuentro. Lo bonito de Euro-Toques es que todos somos iguales. Puedes tener un pequeño bar con menú del día y estar compartiendo mesa con grandes chefs. Lo importante es el oficio, la pasión, el compañerismo. Dejamos los egos fuera y nos unimos como colegas. Y además, lo pasamos bien, que eso también es importante. Que no solo sea trabajo, también hay que disfrutar del proceso, de compartir, de vivir la experiencia. ¡Hay que pasárselo bien! amistad, buena comida y amor por lo que hacemos.

¿Algo más que quieras destacar de Euro-Toques?


Solo decir que el verano es una etapa intensa para todos en hostelería, y luego en invierno no paramos con los eventos. Ya tenemos casi toda la agenda cerrada desde finales de septiembre hasta marzo. Todo el mundo está muy implicado y, sinceramente, me alegra mucho sentir el apoyo y la buena acogida de todos, incluso siendo alguien más sencilla, más tímida. Aunque aquí en Mallorca, como siempre, cuesta un poco más mover las cosas… pero seguimos adelante.


Maca de Castro continúa liderando con humildad, determinación y una pasión inquebrantable por su tierra. Desde el huerto hasta la cocina, y en cada rincón del panorama gastronómico nacional, sigue siendo una verdadera embajadora de la cultura mallorquina, honrándola en cada plato, cada encuentro y cada cosecha.

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